Publicidad:
La Coctelera

amcmarcoi

19 Junio 2008

El conductor madrileño

Obras, socavones de dimensiones abismales, atascos… y la M-30. Un panorama capaz de amargar la deglución de la más dulce ingesta mañanera. Sin embargo, el atasco matinal de cada día nos brinda oportunidades únicas para observar, comparar y llegar a una conclusión inequívoca: en este mundo existen dos tipos de conductores; el madrileño y los del resto del universo. ¿Las diferencias? Los conductores del resto del universo –o sea los normales– circulan por carreteras. Mientras, el conductor madrileño se desenvuelve en lo que Platón definiría como caos: un conjunto de materia sin orden ni sentido; algo así como una jungla circulatoria con señales escondidas tras frondosas formas de vida vegetales –tal vez porque sean tímidas, quien sabe–, divertidas curvas con un río como escapatoria, y con simpáticos ‘radarcitos’ tocapelot… –perdón por la grosería– colocados en mitad de una autopista de cuatro carriles con una pendiente descendiente del 15% cinco metros después de una señal de 90…

¿Noventa qué? ¿multas por minuto? ¡¡Ya está!! ¡¡Recorcholis¡¡ ¿Cómo no se me ha ocurido antes? Así, si hay un accidente siempre podrán decir que es por exceso de velocidad.

Por otra parte, como es lógico, tal cúmulo de sin sinsabores circulatorios ha obligado al conductor madrileño a desarrollar una capacidad darwiniana para adaptarse al medio, o bueno, en este caso a la ‘jungla of the road’. Está claro, sólo los más fuertes sobreviven… y los especímenes más poderosos de esta especie siguen un estricto código de actuación, algo así como ‘la ley de la jungla’ con unas directrices de comportamiento básicas que me dispongo a esbozar

El conductor madrileño bajará la ventanilla tantas veces sea necesario para dedicar el mejor de sus saludos al resto de conductores. Por su puesto, para que el saludo sea de su agrado no debemos perder ocasión de recordarles lo mucho que apreciamos a su progenitora con expresiones del tipo: hijo de…, me cago en tu…, tu put…

En lo referente a los intermitentes… No los ponga desvelará al resto de conductores sus intenciones… Por otra parte siempre que un conductor ponga el intermitente no le deje entrar en su carril, acelere si es necesario y circule lo más próximo posible a su vehículo. Posiblemente le salude… no sea descortés; salude usted también.

¿Peatones? No se preocupe en caso de choque llevan las de perder. No obstante, en este grupo de seres inferiores hay un grupúsculo que parecen sentirse amparados cuando atraviesan la calzada por un paso de cebra ignorando que no son más que unas simples líneas en la calzada que no van a cambiar el resultado del choque. No se estrese: prepárese, apunte y acelere lo más rápido posible hacia el peatón y así huirá despavorido y saludando. De nuevo devuélvale el saludo

Con esta breve enumeración me despido de mis asiduos lectores –que por otra parte podría contar con los dedos de la mano– aunque en esta ocasión, aún a riesgo de ser descortés, no les enviaré ningún saludo.ؚ

servido por amcmarcoi sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Últimos comentarios

Fotos

amcmarcoi todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera